Refiriendome a una cuestión afectiva el dibujo regresa a mi entorno pretendiendo tomar un lugar.
Recuerdo haber dejado de dibujar aproximadamente cuando tenía 7 u 8 años, aun así el dibujo vuelve como una actividad con mas aprecio sobre el aspecto afectivo. Hoy debería ser en mis condiciones una disciplina, prefiero encontrarlo como una actividad de autoexploración.
Son las conexiones y percepción de mi cerebro con mi mano.
Los considero representaciones que veo, recuerdo o imagino y que seguido reinterpreto sobre una superficie.
No busco acercarme o alejarme de la realidad sino mas bien descubrir o destruir mis límites con el dibujo y dejandome sorprender por el.
La entrada a mil opciones por descubrir y experimentar. Un proceso que cada uno controla deacuerdo con un sentido de gusto.






